IA y analítica reducen fallas en servicios básicos
IA y analítica reducen fallas en servicios básicos
Compartir:


Diana Dorado
Redacción
24 de agosto de 2026
De lo reactivo a lo preventivo
La continuidad de servicios esenciales como agua potable, energía eléctrica y telecomunicaciones sigue siendo un desafío en el país. Las interrupciones no planificadas afectan hogares, empresas y ciudades enteras.
La adopción de sensores en tiempo real, analítica avanzada e inteligencia artificial (IA) está transformando la gestión de estas infraestructuras, pasando de modelos reactivos a esquemas preventivos.
“La diferencia está en anticipar las fallas antes de que impacten a los usuarios. La tecnología ya no es un complemento, sino un habilitador crítico para la continuidad operativa”, señaló Marjorie Ann Guerra, Gerente de Digital Studios de TIVIT Latam.
Beneficios del mantenimiento predictivo
De acuerdo con McKinsey, las soluciones de mantenimiento predictivo pueden reducir entre 30 % y 50 % el tiempo de inactividad no planificado en activos críticos.
Los sensores permiten monitorear variables como presión, temperatura, carga o fluctuaciones en redes de distribución, generando alertas tempranas que facilitan la intervención preventiva. La IA complementa este proceso al analizar grandes volúmenes de datos históricos y operativos, identificando patrones que anteceden a una falla.
Hacia una gestión más inteligente
La analítica redefine el mantenimiento:
-
Intervenciones predictivas en puntos críticos.
-
Optimización de recursos técnicos y reducción de costos.
-
Menor frecuencia de interrupciones no planificadas.
-
Protocolos automatizados de respuesta que redistribuyen cargas o aíslan zonas afectadas en segundos.
Este enfoque fortalece la resiliencia de los servicios básicos y mejora la experiencia de los usuarios.
Desafíos pendientes
Aunque la adopción avanza, el país enfrenta retos como:
-
Modernización de infraestructura.
-
Integración de sistemas digitales.
-
Capacitación de personal especializado.
La tendencia global apunta hacia infraestructuras inteligentes, capaces de auto-monitorearse, anticipar fallas y optimizar su funcionamiento en tiempo real, consolidando un modelo de servicios más eficientes y resilientes.