Un panorama laboral con riesgos estructurales
La Federación Colombiana de Gestión Humana – ACRIP manifestó su preocupación frente al actual contexto laboral del país. Aunque las cifras oficiales muestran una aparente estabilidad, un análisis detallado revela problemas que amenazan la sostenibilidad del sector productivo y el futuro de las próximas generaciones.
Tres frentes críticos para el mercado laboral
1. Retroceso del empleo privado frente a la expansión estatal
La tasa de desocupación nacional del DANE se ubicó en 8,8% en abril de 2026. Sin embargo, gran parte de la ocupación proviene del sector público (administración, defensa, educación y salud), mientras que el empleo generado por la empresa privada disminuye. Esto refleja una falta de confianza inversionista y una carga insostenible para las finanzas del Estado.
2. Aumento de la informalidad
El 55,3% de los ocupados en Colombia trabaja en condiciones de informalidad. En zonas rurales y centros poblados, la cifra asciende a un alarmante 83,2%. Esto significa que millones de colombianos permanecen desprotegidos frente a seguridad social y beneficios prestacionales, debilitando la base fiscal y el sector productivo formal.
3. Caída en la contratación de aprendices del SENA
El contrato de aprendizaje, históricamente la puerta de entrada de los jóvenes al mundo laboral, enfrenta una crisis. La inestabilidad jurídica de las reformas laborales y los altos costos normativos han reducido la vinculación de aprendices del SENA, frenando el relevo generacional y privando a miles de estudiantes de su primera experiencia laboral.
La urgencia de recuperar confianza y dinamismo
ACRIP advierte que las dinámicas laborales actuales se sostienen sobre pilares artificiales. Es necesario recuperar la seguridad jurídica y los estímulos para que la empresa privada vuelva a ser el motor de generación de empleo genuino, fortaleciendo la productividad y garantizando oportunidades para las nuevas generaciones.Empiece a escribir aquí...