Un precio histórico, distintas realidades
La divisa estadounidense cotiza en $3.248,87, un nivel que el país no veía desde julio de 2019. En menos de una semana bajó $101,81: quien compró US$5.000 pagó cerca de $509.000 menos.
Pero el dólar barato no significa lo mismo para todos. Viajeros, deudores, ahorradores y hogares que reciben remesas enfrentan decisiones distintas. Según un análisis de la Universidad de San Buenaventura, la clave está en definir la necesidad y no en adivinar el piso de la divisa.
Contexto económico
La tasa de intervención del Banco de la República está en 12%.
La Reserva Federal mantiene su tasa entre 3,5% y 3,75%.
La inflación anual en Colombia llegó a 6,14% en junio.
Esta brecha favorece activos en pesos, pero no garantiza que el dólar siga cayendo.
Cinco consejos para cuidar el bolsillo
1. Viajes y pagos en dólares
Comprar por partes reduce el riesgo: protege si la divisa sube y aprovecha si baja. “El error sería creer que el dólar barato es permanente”, advierte Lorena Gutiérrez, decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas.
2. Deudas en dólares
Priorizar la reducción de obligaciones es más útil que abrir apuestas de inversión. Con el dólar barato se necesitan menos pesos para cubrir el mismo saldo.
3. Hogares que reciben remesas
Cada dólar enviado se convierte en menos pesos. Fraccionar la conversión puede ayudar, pero retener todo esperando una subida puede afectar gastos inmediatos.
4. Ahorro en dólares
Diversificar sí, endeudarse no. Comprar dólares con crédito puede anular cualquier ganancia futura.
5. Venta de dólares
Quien ya tiene dólares debe evaluar su necesidad de liquidez. Vender todo tras una caída puede cristalizar pérdidas; esperar indefinidamente tampoco es estrategia.
Conclusión: estrategia antes que ansiedad
El dólar barato favorece a unos y reduce ingresos a otros. La mejor decisión no depende de si mañana estará a $3.200 o $3.400, sino de evitar dos errores: comprar por ansiedad y vender por pánico.
La regla de oro es clara: definir el objetivo, dividir el riesgo y no apostar dinero que se necesitará pronto.