Riesgos globales y contexto nacional
En un entorno marcado por volatilidad económica, tensiones geopolíticas y acelerada transformación tecnológica, anticiparse a los riesgos se ha convertido en un diferencial competitivo. El Global Risks Report 2026 del World Economic Forum advierte que el mundo atraviesa una etapa de incertidumbre y fragmentación social, donde la desinformación, la polarización y las amenazas tecnológicas redefinen la estabilidad global.
En Colombia, la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta de la ANDI refleja un panorama de cautela: la incertidumbre política, la inseguridad y los bloqueos son los factores que más preocupan a las compañías, y solo el 30,9% de los empresarios prevé mejores expectativas para el futuro inmediato.
La gestión del riesgo como ventaja competitiva
La gestión del riesgo ha dejado de ser un asunto operativo para convertirse en una herramienta estratégica. Las organizaciones que integran el análisis de riesgos en su toma de decisiones logran mayor resiliencia, capacidad de adaptación y crecimiento sostenible.
“La gestión de riesgos no empieza con un modelo, sino con una actitud. Una empresa que se prepara para lo que puede salir mal identifica previamente las condiciones y también las oportunidades”, explicó Lina Mejía, vicepresidenta de Consultoría de Gallagher.
Riesgos que concentran la atención empresarial
Entre los principales riesgos que hoy enfrentan las compañías se destacan:
Ciberseguridad y amenazas potenciadas por inteligencia artificial.
Reputación corporativa y comunicación en contextos de polarización.
Continuidad operativa ante protestas, bloqueos o vandalismo.
Salud mental organizacional y bienestar del talento humano.
Tensiones geopolíticas y económicas que afectan la inversión y el comercio.
Recomendaciones para fortalecer la resiliencia empresarial
Expertos recomiendan adoptar medidas concretas para anticiparse y responder con agilidad:
Actualizar planes de continuidad del negocio para identificar procesos críticos y proveedores estratégicos.
Reforzar protocolos de ciberseguridad ante el aumento de fraudes, phishing y campañas de desinformación.
Definir políticas de comunicación y neutralidad corporativa, evitando mensajes que puedan afectar la reputación.
Implementar esquemas flexibles de trabajo y rutas seguras para proteger a los colaboradores ante posibles alteraciones de orden público.
Activar comités de crisis y monitoreo permanente del entorno para reaccionar rápidamente ante cambios regulatorios o sociales.
Ciberseguridad: un desafío creciente
El Ministerio TIC informó que Colombia registró cerca de 36.000 millones de intentos de ciberataques en 2024, posicionándose como el segundo país más atacado de América Latina. Las amenazas impulsadas por inteligencia artificial y los ataques dirigidos a sectores estratégicos —como salud, energía y servicios financieros— exigen una respuesta integral y coordinada.
Anticipar para proteger y crecer
Las empresas más resilientes son aquellas que incorporan el análisis de riesgos dentro de su proceso de toma de decisiones. En un contexto preelectoral y de alta incertidumbre, anticipar escenarios, evaluar impactos y fortalecer la capacidad de respuesta se ha convertido en una ventaja competitiva que protege la reputación, la continuidad operativa y el crecimiento sostenible.