Una carga emocional creciente
El estrés financiero se ha convertido en una realidad silenciosa que afecta a miles de familias en Colombia. La incertidumbre laboral y el aumento del costo de vida han generado una presión emocional que impacta especialmente a los hogares de estratos 1, 2, 3 y 4.
Según Wasticredit, cada vez más personas solicitan crédito no para adquirir bienes o cumplir metas, sino para reorganizar sus finanzas y cubrir gastos básicos.
Endeudamiento en cifras
El más reciente informe de la firma Bravo revela que:
43,3% de los colombianos mantiene entre tres y cinco deudas activas.
La deuda promedio de los hogares supera los $34 millones.
Los procesos de insolvencia de personas naturales crecieron 147% en el primer trimestre de 2026, según el Ministerio de Justicia.
Estos datos reflejan la presión que enfrentan las familias y la vulnerabilidad de la clase media frente a imprevistos como pérdida de empleo o reducción de ingresos.
El impacto emocional de las deudas
El problema ya no es solo financiero. La incertidumbre económica está generando efectos emocionales visibles:
Ansiedad e insomnio.
Tensión familiar y desgaste mental.
Sensación permanente de inestabilidad.
“Cuando una persona siente que trabaja todo el mes y aun así no logra ponerse al día, aparece una sensación de frustración muy fuerte. El estrés financiero termina afectando la tranquilidad, las relaciones familiares e incluso la salud emocional”, explica Pamela Hernández Erzisnik, CEO de Wasticredit.
Insolvencia y presión sobre la clase media
El aumento de los procesos de insolvencia refleja la fragilidad de los hogares frente a la informalidad laboral y la dificultad para mantener capacidad de pago estable. Para muchos, cualquier imprevisto puede convertirse en un punto de quiebre financiero.
El nuevo objetivo: sobrevivir financieramente
A diferencia de años anteriores, donde el crédito estaba asociado a consumo o inversión en bienes, hoy la prioridad de los hogares es mantener estabilidad y liquidez.
“Hay familias que ya no están pensando en cambiar de carro o remodelar la casa. Su principal objetivo es conservar estabilidad, cumplir con sus obligaciones y tener la tranquilidad de que podrán responder ante cualquier emergencia”, concluye Hernández Erzisnik.
Un fenómeno social en expansión
En medio de un entorno marcado por la incertidumbre económica, el aumento del costo de vida y la volatilidad de los ingresos, el estrés financiero se ha convertido en uno de los fenómenos sociales más relevantes del país. Su impacto trasciende los bolsillos y afecta directamente el bienestar emocional y la calidad de vida de los colombianos.Empiece a escribir aquí...