Un mecanismo estratégico en tiempos de presión económica
El factoring ya moviliza más de $48 billones, equivalentes al 3 % del PIB nacional, y ha gestionado más de 1,7 millones de facturas a través de RADIAN. Este mecanismo se consolida como una herramienta clave para fortalecer la liquidez empresarial en un entorno marcado por:
Inflación entre 5 % y 6,3 %.
Tasas de interés del 12 %.
Volatilidad cambiaria.
Incremento cercano al 100 % en fletes marítimos.
El nuevo panorama para las empresas
La llegada del nuevo Gobierno y las presiones económicas obligan a las organizaciones a replantear su gestión de compras y liquidez. Según Suplos, las compañías que integran financiamiento de proveedores, digitalización y analítica tienen mayor capacidad para:
Reducir riesgos operativos.
Garantizar continuidad de suministro.
Reaccionar con rapidez en semanas, no en meses.
“Las organizaciones que mejor enfrentan estos escenarios no son necesariamente las más fuertes financieramente, sino las que reaccionan con agilidad”, afirma Oskar Sarquis, CEO de Suplos.
Factoring como ventaja competitiva
El factoring dejó de ser un mecanismo exclusivo de liquidez. Hoy permite a los proveedores estratégicos mantener acceso a capital de trabajo, reduciendo riesgos de retrasos en producción y abastecimiento. Para las empresas compradoras, facilita:
Mejor capacidad de negociación.
Preservación de liquidez.
Reducción de quiebres de inventario.
Fortalecimiento de relaciones comerciales de largo plazo.
La integración con facturación electrónica y plataformas digitales ofrece trazabilidad y decisiones más oportunas.
Relevancia para las microempresas
En un país donde menos del 15 % de las microempresas accede al crédito tradicional, el factoring se convierte en una alternativa vital. De hecho, 6 de cada 10 empresas colombianas proyectan implementar soluciones de automatización financiera hacia 2027, integrando compras, proveedores y financiamiento en un mismo ecosistema.
Adaptación como diferencial competitivo
El factoring se consolida como un componente estratégico dentro de la gestión empresarial. En un entorno de alta presión fiscal y costos crecientes, las empresas más competitivas serán aquellas capaces de gestionar riesgos de toda su red de proveedores y anticiparse a los cambios del mercado mediante tecnología y financiamiento alternativo.