Herencias, donaciones y venta de activos: un impuesto aparte de su renta ordinaria.
Recibir una herencia, una donación o vender un activo fijo —una casa, un vehículo, una inversión de largo plazo— no se declara junto con el salario o los honorarios del año. Estos eventos se conocen como “ganancias ocasionales” y tienen reglas de cálculo propias, separadas de la renta ordinaria.
Un impuesto que va aparte de su renta ordinaria
Esta distinción existe porque una ganancia ocasional no es un ingreso recurrente, sino un evento puntual del patrimonio. Tratarla como renta ordinaria, o no declararla, son dos de los errores más frecuentes en este punto.
Por qué el soporte de fecha cierta es clave
Para declarar correctamente una herencia, una donación o la venta de un activo, es necesario contar con soporte de fecha cierta: escrituras, sentencias, actas de partición o contratos de compraventa que permitan validar el momento y el valor de la transacción.
Guardar estos soportes desde el momento en que ocurre el evento —y no buscarlos meses después, al declarar— es la mejor forma de sustentar correctamente una ganancia ocasional ante la DIAN.