El panorama para las demás no es alentador. El 56% de las organizaciones que han visto retorno positivo de sus inversiones en IA reportan mejoras significativas y medibles en su desempeño financiero general, según la cuarta encuesta EY US AI Pulse Survey. Y lo más revelador: quienes están invirtiendo más, están ganando más. Las empresas que destinan más del 5% de su presupuesto a IA reportan retornos superiores a las que invierten menos, según datos de Vena Solutions.
El Excel no es suficiente — y los números lo confirman
El 89% de los equipos financieros todavía usa Excel para sus procesos clave, a pesar del crecimiento en la adopción de IA, según el reporte State of Strategic Finance 2025. Eso significa que la mayoría de las áreas financieras siguen tomando decisiones con herramientas del siglo pasado, mientras el mercado ya opera a otra velocidad. El 95% de los equipos financieros enfrenta ineficiencias en sus flujos de trabajo que la IA podría resolver. No es un problema de voluntad — es un problema de conocimiento sobre cómo y por dónde empezar.
El impacto va más allá de la eficiencia interna. Goldman Sachs estima que la IA generativa tiene el potencial de mejorar el crecimiento de la productividad en 1,5% y elevar el PIB global en un 7% — el equivalente a 7 billones de dólares — en la próxima década. Para las organizaciones individuales, eso se traduce en una pregunta concreta: ¿van a ser parte de ese crecimiento o van a financiarlo desde afuera comprándole a quienes sí lo aprovecharon?
La decisión ya no es técnica — es financiera
Las empresas líderes en IA están aumentando la cantidad de decisiones tomadas sin intervención humana a casi tres veces la tasa de sus competidores, según PwC. Eso no es automatización por automatización. Es velocidad de respuesta al mercado, reducción de errores costosos y liberación el talento humano para tareas de mayor valor. Cada proceso que hoy se hace a mano en una organización tiene un costo invisible que rara vez aparece en el balance — pero que se acumula semana a semana.
La IA generativa ya se usa en al menos una función de negocio en el 70% de las organizaciones a nivel global, según el AI Index Report 2026 de Stanford. El que no está adoptando no está siendo cauteloso — está quedándose atrás en tiempo real, mientras sus competidores reducen costos, aceleran ciclos y toman mejores decisiones con la misma información que él tiene disponible.