Un modelo que gana peso en el PIB
La economía circular ya representa $26 billones en Colombia, equivalentes al 1,53% del PIB nacional, según cifras del DANE. Actividades como reciclaje, reparación, mantenimiento, alquiler de bienes y gestión de residuos reflejan el creciente impacto económico de este modelo.
Más que sostenibilidad: productividad y eficiencia
Para Juan Carlos Higueras, doctor en economía y vicedecano de EAE Business School, la economía circular ha dejado de ser solo una estrategia ambiental:
Reduce desperdicios y prolonga la vida útil de materiales.
Disminuye costos operativos.
Protege frente a la volatilidad de materias primas.
“La economía circular es una oportunidad para fortalecer la productividad y la competitividad del país”, afirma Higueras.
Sectores protagonistas
El modelo circular ya se observa en:
Logística y transporte.
Comercio y servicios profesionales.
Gestión de residuos.
Según el DANE, cerca del 90% del valor generado proviene del sector servicios, mientras que el reciclaje representa algo más del 10%. Esto demuestra que la circularidad va mucho más allá del reciclaje, abarcando mantenimiento, reparación, asesoría y gestión eficiente de recursos.
Tecnología como habilitador
La digitalización será clave para escalar la circularidad:
Análisis de datos para medir impacto económico y ambiental.
Inteligencia artificial para anticipar necesidades de inventario.
Internet de las cosas (IoT) para optimizar rutas logísticas y trazabilidad de materiales.
Las empresas que profesionalicen la medición de la circularidad estarán mejor preparadas para competir, midiendo ahorro en materias primas, reducción de emisiones y reincorporación de materiales a la cadena de valor.
Una palanca de competitividad
La economía circular se consolida como una palanca estratégica de competitividad para Colombia. Su éxito dependerá de que las empresas transformen la sostenibilidad en una decisión de negocio respaldada por datos, tecnología, colaboración intersectorial y visión de largo plazo.