Pagos sin celular: una nueva etapa
Los pagos digitales entran en una fase disruptiva. Tras años dominados por relojes inteligentes y aplicaciones móviles, el banco digital brasileño Inter, listado en NASDAQ y con más de 44 millones de clientes, presentó en Estados Unidos el Inter Ring y el Inter Wristband: dispositivos NFC pasivos que permiten pagar con un simple gesto, sin batería, sin pantalla y sin depender del teléfono móvil.
Wearables independientes y prácticos
La propuesta busca superar las limitaciones de los wearables tradicionales, que suelen requerir conexión con un smartphone o ciclos de carga constantes.
Activación única desde la app de Inter.
Funcionamiento autónomo en cualquier terminal NFC.
Experiencia simplificada para el usuario.
Un mercado en expansión
El tamaño de la oportunidad es enorme:
El mercado global de wearables para pagos está valorado en USD 72.400 millones.
Se proyecta que alcanzará USD 285.900 millones en 2035.
Más del 75 % de los comercios en el mundo ya operan con terminales compatibles con NFC.
Cada segundo eliminado en una transacción puede convertirse en ventaja competitiva para comercios, plataformas y ecosistemas digitales.
Seguridad y confianza
Los dispositivos utilizan tokenización y cifrado alineados con los estándares de pagos sin contacto.
Si se pierde el anillo o la pulsera, el usuario puede desactivarlos desde la aplicación.
La tarjeta principal asociada a la cuenta no se ve afectada.
“Nuestro objetivo es simplificar la vida cotidiana mediante tecnología diseñada para reducir fricciones y ofrecer una experiencia más práctica en cada compra”, afirmó Rodrigo Gouveia, director ejecutivo de E-Commerce y Ecosistemas de Inter.
Próximos pasos
El lanzamiento inicia con un grupo limitado de clientes en Estados Unidos y se expandirá a una base más amplia en los próximos meses de 2026.
La industria financiera observa de cerca este movimiento: el futuro de los pagos digitales podría dejar de estar en el bolsillo y pasar literalmente a la mano de los consumidores.