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RRHH

Jornada laboral de 42 horas: señales de que su empresa aún no está lista

Más que un cambio de horario Desde julio, la jornada máxima será de 42 horas semanales sin reducción salarial. Sin embargo, el verdadero reto para las empresas no es cumplir la norma en el papel, sino...

Diana Dorado 06/07/2026
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6 de julio de 2026 por
Jornada laboral de 42 horas: señales de que su empresa aún no está lista
Diana Dorado
Diana Dorado
Diana Dorado

Redacción

06/07/2026

Más que un cambio de horario

Desde julio, la jornada máxima será de 42 horas semanales sin reducción salarial. Sin embargo, el verdadero reto para las empresas no es cumplir la norma en el papel, sino demostrar que saben organizar mejor su operación. Reducir horas no corrige una mala administración del trabajo; al contrario, puede evidenciar fragilidades que ya existían.

Señales de una mala adaptación

Existen síntomas claros que muestran que la empresa no está gestionando bien la transición:

  • Horas extra sistemáticas para sostener la operación.

  • Sobrecarga recurrente en roles críticos, siempre llamados a “salvar” el día.

  • Reducción de jornada sin ajuste de metas ni procesos.

  • Improvisación de turnos y aumento de errores o retrasos en el servicio.

Cuando estos síntomas aparecen al mismo tiempo, la organización no se está adaptando: está comprando tiempo a costa del desgaste del personal.

Productividad por resultados, no por presencia

“La jornada de 42 horas no es el problema. La dificultad es descubrir que durante años muchas empresas nunca gestionaron bien el tiempo de trabajo y ahora la ley les está mostrando esa fragilidad con más claridad”, explica Marcela Garzón Posada, directora del programa virtual de Administración de Empresas de Areandina.

La clave está en medir productividad por resultados, no por horas de presencia. Las compañías más preparadas son aquellas que ya saben qué actividades generan valor y dónde se pierde tiempo.

Sectores más expuestos

El impacto será mayor en sectores intensivos en mano de obra y atención continua:

  • Manufactura, logística y retail.

  • Call centers y BPO.

  • Salud y servicios públicos.

En estos casos, la reducción de jornada exige rediseñar procesos, flexibilizar turnos y avanzar en digitalización para evitar que la operación dependa exclusivamente de la presencia física.

Riesgos de una mala administración

Una gestión deficiente de la jornada puede derivar en:

  • Mayor tercerización e informalidad.

  • Menos contrataciones formales.

  • Fatiga organizacional y rotación de talento.

  • Pérdida de calidad en productos y servicios.

El reto no es trabajar menos horas, sino rediseñar mejor el trabajo dentro de esas horas.

Checklist para evaluar la adaptación

Antes de hablar de cumplimiento, las empresas deberían preguntarse:

  • ¿La productividad se mide por resultados?

  • ¿Ya se identificaron tareas que agregan valor?

  • ¿Se rediseñaron procesos antes de reducir horas?

  • ¿Las horas extra siguen siendo excepcionales?

  • ¿La carga laboral está equilibrada?

  • ¿La tecnología absorbió parte del ajuste?

Si varias respuestas son “no”, la adaptación todavía está floja.

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