Un nuevo estándar en verificación
La Ley 2573 de 2026 marca un punto de inflexión en la gestión de la identidad digital en Colombia. La normativa exige que entidades financieras, operadores de telecomunicaciones y comercios adopten medidas de seguridad suficientes y razonables para verificar la identidad de las personas, fortalecer la trazabilidad y prevenir la suplantación.
“La verificación de identidad deja de ser un procedimiento operativo y se convierte en un elemento de cumplimiento, gestión del riesgo y construcción de confianza digital”, señaló Carlos Ayalde, CEO de GateKeeperX.
Obligaciones clave de la Ley
Las organizaciones deberán:
Suspender cobros e intereses ante una presunta suplantación hasta completar la verificación.
Atender oportunamente reportes de fraude.
Demostrar evidencia verificable de los procesos de validación realizados.
¿Qué deben hacer las empresas?
Para adaptarse al nuevo entorno regulatorio, las compañías deben:
Revisar procesos de onboarding digital y vinculación.
Fortalecer mecanismos de autenticación y verificación de identidad.
Reducir la dependencia de procesos manuales y aumentar la trazabilidad.
Implementar controles preventivos para mitigar riesgos de fraude.
Contar con evidencia verificable de cada validación realizada.
Riesgos de no cumplir
Las organizaciones que no se preparen enfrentarán:
Incremento de fraudes por suplantación.
Pérdidas económicas y contingencias regulatorias.
Afectaciones reputacionales y pérdida de confianza.
Multas por incumplimiento normativo.
Oportunidades estratégicas
La Ley 2573 también abre oportunidades para fortalecer la confianza digital:
Procesos de vinculación más seguros.
Mayor capacidad de prevención y detección de fraudes.
Mejor experiencia de usuario en canales digitales.
Fortalecimiento de la trazabilidad y gobierno de la información.
Preparación frente a futuras exigencias regulatorias.
“La confianza digital se está convirtiendo en un activo estratégico. La prevención del fraude y la verificación de identidad ya no son solo buenas prácticas, sino capacidades críticas para operar en un entorno regulado”, concluyó Ayalde.