La sostenibilidad como motor empresarial
Durante años, la sostenibilidad fue vista como un componente reputacional. Hoy, cada vez más empresas la evalúan a través de indicadores directamente vinculados al negocio: costos operativos, eficiencia energética, disponibilidad de flota, cumplimiento logístico y retorno sobre la inversión.
La transformación es evidente en un contexto donde las cadenas de suministro enfrentan mayores exigencias de rapidez, optimización y resiliencia.
El crecimiento del parque automotor y la última milla
Según el estudio Eficiencia Vehicular en Colombia de la Cooperación Alemana GIZ, entre 2016 y 2022 el parque automotor colombiano creció un 40%, con las vans como la categoría de mayor crecimiento. Este comportamiento refleja el dinamismo del comercio electrónico y la distribución urbana, pero también la necesidad de modelos más eficientes y sostenibles.
Farizon: movilidad eléctrica productiva
Para Farizon, marca de vehículos eléctricos de Geely Holding Group representada en Colombia por Grupo Vardí, la sostenibilidad y la eficiencia avanzan en la misma dirección.
“Una operación más sostenible puede traducirse en menores costos, mayor disponibilidad de vehículos y mejor capacidad de respuesta”, afirma Felipe Negret Hidalgo, gerente de marca de Farizon Colombia.
La movilidad eléctrica productiva permite:
Reducciones de hasta 60% en costos operativos frente a tecnologías de combustión.
Retornos de inversión en menos de 24 meses, según tipo de operación y flota.
Integración de vehículos, soluciones energéticas, soporte técnico y conectividad para optimizar operaciones.
Indicadores clave: del impacto ambiental al TCO
Cuando una empresa consume menos energía, optimiza rutas y reduce tiempos de inactividad, no solo disminuye su impacto ambiental: también mejora su productividad y resultados financieros.
El Costo Total de Tenencia (TCO) se ha convertido en un indicador estratégico para evaluar el desempeño real de una flota más allá de la inversión inicial.
Sostenibilidad como ventaja competitiva
La conversación sobre sostenibilidad está evolucionando. Hoy las empresas buscan soluciones que les permitan ser más eficientes, más rentables y, al mismo tiempo, avanzar en sus objetivos ambientales.
La logística será uno de los sectores donde esta transformación será más visible en los próximos años. El desafío ya no es decidir si apostar por la sostenibilidad, sino cómo convertirla en una ventaja competitiva capaz de impulsar eficiencia, rentabilidad y crecimiento.