El reto de sobrevivir al “valle de la muerte”
Según Confecámaras, solo una de cada tres empresas creadas en Colombia logra sobrevivir cinco años. En este contexto, Bancamía, entidad de la Fundación Microfinanzas BBVA, comparte recomendaciones para que los pequeños emprendedores fortalezcan su gestión financiera y construyan negocios sostenibles.
Cinco señales que alertan sobre la rentabilidad
1. Ventas altas, pero dinero insuficiente
Si las ventas crecen, pero el efectivo no alcanza para cubrir obligaciones o reinvertir, los costos están absorbiendo los ingresos. La solución: revisar periódicamente cuánto cuesta producir y vender cada producto o servicio.
2. Desconocer la ganancia por producto
Fijar precios sin calcular costos reales es un error común. Conocer la utilidad de cada venta permite identificar cuáles productos generan mayor rentabilidad y cuáles afectan el negocio.
3. Operar solo para cubrir gastos
Cuando los ingresos apenas alcanzan para pagar arriendo, empleados y proveedores, el negocio está en punto de equilibrio. El objetivo debe ser superarlo rápidamente para generar utilidades.
4. No llevar registro de ingresos y gastos
Separar las finanzas personales de las del negocio y registrar ventas y gastos son hábitos clave para evaluar el desempeño real y tomar decisiones acertadas.
5. No analizar resultados
Más allá de vender, es vital revisar indicadores como utilidad, flujo de caja y gastos. Estos datos permiten detectar oportunidades de mejora antes de enfrentar crisis financieras.
Educación financiera como motor de sostenibilidad
“La rentabilidad depende de conocer las cifras del negocio tanto como de conseguir clientes”, afirma Juan Camilo Flórez, gerente de Aceleración de Negocio en Bancamía.
La entidad ofrece programas gratuitos de educación financiera y empresarial como la plataforma Creciendo Juntos, que fortalece habilidades digitales y de gestión.
Actualmente, Bancamía atiende a más de 171.000 microempresarios en todo el país, y más de 254.000 personas han participado en procesos de formación con impacto directo en la sostenibilidad de sus negocios.
La disciplina financiera marca la diferencia
Superar el “valle de la muerte” empresarial no depende solo de vender más, sino de gestionar con rigor las finanzas, medir resultados y separar las cuentas personales del negocio. Las microempresas que adoptan estas prácticas aumentan sus posibilidades de crecer y consolidarse en el mercado colombiano.