Bre-B y la consolidación de la economía instantánea
La digitalización de los pagos en Colombia avanza a gran velocidad. Según el Banco de la República, el sistema interoperable de pagos inmediatos Bre-B registró 370,4 millones de transacciones entre octubre de 2025 y enero de 2026, por un valor superior a 59 billones de pesos y un promedio de $159.456 por operación.
Con 99 millones de llaves registradas, más de 35 millones de clientes y 2,8 millones de comercios, Bre-B confirma que la inmediatez ya no es un diferencial competitivo, sino una expectativa básica de usuarios y empresas.
La economía digital no tiene horario
El crecimiento de los pagos digitales exige una infraestructura tecnológica capaz de operar en tiempo real y con alta disponibilidad. Cada transacción involucra:
Centros de datos e infraestructura crítica.
Plataformas de procesamiento de pagos.
Sistemas de monitoreo y observabilidad.
Herramientas de ciberseguridad.
Integraciones entre bancos, fintechs y comercios.
“Una interrupción de minutos puede impactar a miles de usuarios y afectar tanto la experiencia como la operación de las organizaciones”, señala Jenner Jose Fuentes Espinoza, BDM Digital de TIVIT.
Cómo se procesa un pago QR en segundos
Detrás de cada pago con código QR se activa un circuito de validación en milisegundos:
El usuario escanea el código.
La red de pagos interoperables identifica el origen de los fondos.
Se valida la disponibilidad en la cuenta.
La transacción se enruta hacia la entidad correspondiente para su autorización.
En paralelo, sistemas de monitoreo analizan el comportamiento de las operaciones para detectar anomalías, prevenir fraudes y asegurar continuidad operativa.
Desafíos tecnológicos de la economía instantánea
Las organizaciones enfrentan retos crecientes:
Escalabilidad: infraestructura preparada para millones de usuarios y operaciones.
Observabilidad: visibilidad en tiempo real para anticipar incidentes.
Resiliencia operativa: continuidad frente a fallas o picos de demanda.
Integración: coordinación de ecosistemas cada vez más complejos.
Tecnología como pilar de confianza
La masificación de los pagos digitales redefine la importancia de la infraestructura tecnológica. La capacidad de procesar información en tiempo real, garantizar disponibilidad permanente y sostener millones de operaciones mensuales es hoy un componente central de la economía digital.
La continuidad, seguridad y escalabilidad de los sistemas son determinantes para sostener la experiencia de los usuarios y la evolución del sistema financiero colombiano.