Regulación en transformación
Entre julio y agosto de 2026, la DIAN y el Ministerio de Salud lideran ajustes que marcarán la agenda regulatoria de la facturación electrónica en Colombia.
La Resolución 948 de 2026 y las iniciativas de la DIAN exigen que las empresas fortalezcan sus procesos internos y adapten sus plataformas tecnológicas para cumplir con nuevas reglas de validación y trazabilidad.
“El mayor riesgo no es la expedición de una nueva resolución, sino reaccionar tarde a ella. La ventaja está en anticiparse a los cambios regulatorios”, afirma Alejandro Silva, gerente general de Saphety.
Cambios que las empresas deben vigilar
Resolución 948 de MinSalud
Reglamenta el Registro Individual de Prestación de Servicios de Salud (RIPS) como soporte de la Factura Electrónica de Venta (FEV).
Implementación desde junio de 2026, con ajustes y validaciones adicionales desde julio.
Impacto directo en actores del sector salud, que deberán garantizar interoperabilidad y calidad de la información.
Resolución 000011 de la DIAN
Expedida en abril de 2026, fortalece el ecosistema de facturación electrónica.
Se esperan proyectos de resolución, consultas públicas y actualizaciones técnicas durante el segundo semestre.
Otras iniciativas regulatorias
MinTIC: interoperabilidad y recepción de facturas electrónicas vía SIIF Nación.
MinCIT: proyecto de decreto para consolidar la factura electrónica como título valor y fortalecer el factoring electrónico.
Recomendaciones para las empresas
Monitorear cambios regulatorios de forma permanente.
Actualizar plataformas de facturación electrónica.
Integrar áreas tributaria, financiera y tecnológica.
Capacitar equipos responsables en documentos electrónicos.
Implementar controles internos para prevenir errores e incumplimientos.
Riesgos y oportunidades
Riesgos
Incumplimientos frente a nuevos requerimientos.
Reprocesos por errores en emisión de documentos.
Mayores costos por actualización tardía.
Oportunidades
Fortalecer la automatización y eficiencia.
Mejorar trazabilidad y control de información.
Anticiparse a futuros cambios con menor impacto operativo.
Consolidar estrategias de cumplimiento más sólidas.
Cambio de proveedor tecnológico: una opción viable
Aunque muchas empresas consideran complejo cambiar de proveedor autorizado por la DIAN, la normativa lo permite con adecuada planeación. Evaluar la capacidad de respuesta del proveedor frente a cambios regulatorios es clave para garantizar continuidad y competitividad.
“El verdadero reto no es solo cumplir una norma, sino anticiparse a un entorno regulatorio en constante evolución. Las empresas que se anticipen podrán reducir riesgos y convertir el cumplimiento en ventaja competitiva”, concluye Silva.