Un sector en plena transformación
El sector de infraestructura de pagos cerró 2025 con una tendencia clara hacia modelos más flexibles, robustos y escalables, impulsados por el crecimiento del comercio electrónico, la diversificación de métodos de pago y la expansión de las empresas a nuevos mercados.
De acuerdo con el Global Payments Report 2025 de McKinsey & Company, las organizaciones están invirtiendo en arquitecturas capaces de adaptarse a distintos países y regulaciones, respondiendo a las crecientes demandas de rapidez, seguridad y conveniencia de los consumidores.
Colombia: pagos digitales en ascenso
En Colombia, esta transformación cobra especial relevancia. Según cifras del Banco de la República y la Superintendencia Financiera, más del 70 % de las transacciones electrónicas de comercio electrónico en 2025 se realizaron a través de transferencias bancarias y billeteras digitales, impulsadas por soluciones como PSE, Transfiya y pagos con QR.
Este crecimiento ha incrementado la complejidad operativa para las empresas, que deben gestionar múltiples métodos de pago, adquirentes y estándares regulatorios. La respuesta ha sido acelerar la adopción de infraestructuras de pago más flexibles y modelos de orquestación que optimicen la experiencia del usuario y la eficiencia operativa.
2026: el año de la orquestación de pagos
La orquestación de pagos se perfila como el gran protagonista de 2026. Este enfoque conecta múltiples pasarelas, procesadores y métodos de pago desde una sola capa tecnológica, permitiendo:
- Enrutamiento inteligente y optimización de transacciones en tiempo real.
- Mejora en tasas de aprobación y reducción de fricciones operativas.
- Mayor resiliencia ante fallas o picos de demanda.
Según Yuno, los criterios que guían la elección de plataformas de orquestación incluyen:
- Cobertura multirregional.
- Inteligencia de enrutamiento.
- Integración flexible.
- Analítica unificada.
- Confiabilidad operativa.
Tendencias clave en infraestructura de pagos
Entre las tendencias que marcarán el sector en 2026 destacan:
- Observabilidad de transacciones para mayor transparencia.
- Uso de datos para optimizar desempeño y decisiones.
- Integración ágil de nuevos métodos de pago, sin desarrollos complejos.
- Escalabilidad y control centralizado, construyendo infraestructuras que evolucionen junto con el negocio.
“La infraestructura de pagos debe ofrecer control, flexibilidad y visibilidad en tiempo real para adaptarse a distintos mercados e integrar nuevos métodos con rapidez. La orquestación responde precisamente a esa necesidad de eficiencia y evolución continua”, señaló Walter Campos, General Manager de Yuno para Latam.
Pagos como capa estratégica del negocio
La infraestructura de pagos deja de ser un proceso aislado para convertirse en una capa estratégica del negocio. Centralizar integraciones, optimizar rutas de pago y escalar operaciones internacionales será determinante para las empresas que buscan competir en un entorno digital en constante evolución.