Digitalización y género: una promesa en disputa
La digitalización y el trabajo remoto han transformado la forma de trabajar en América Latina. Sin embargo, su impacto en la igualdad de género depende menos de la tecnología y más de los cambios culturales y organizacionales que acompañen su implementación.
En Colombia, el informe IA y presencialidad: el nuevo panorama laboral de WeWork muestra que más del 40 % de los trabajadores está en modalidad presencial, mientras solo un 9 % permanece remoto. Aunque el teletrabajo alivió problemas como los desplazamientos, también generó una “trampa de género”, donde las mujeres asumieron una mayor carga laboral y de cuidados.
La corresponsabilidad como eje central
“Sin un cambio cultural y organizacional que elimine estereotipos y sesgos de género, no hay garantía de que la tecnología mejore la corresponsabilidad”, explica la Dra. Andrea Hernández Monleón, directora del Pregrado en Recursos Humanos y Relaciones Laborales de la Universidad Internacional de Valencia – VIU.
La experta advierte que retroceder a modelos tradicionales tampoco soluciona el problema, ya que las mujeres enfrentarían nuevamente la doble carga del trabajo en oficina y en el hogar. Por ello, el reto está en gestionar adecuadamente el trabajo híbrido y remoto, estableciendo límites claros entre la vida personal y laboral, y garantizando el derecho a la desconexión digital.
Nuevos modelos sociales y laborales
La corresponsabilidad implica cuestionar los modelos históricos que asignaron a las mujeres el rol principal de cuidadoras. La Dra. Hernández Monleón recuerda que esta división se originó en el modelo del male breadwinner, que estructuró durante siglos la vida familiar y las políticas públicas.
Avanzar hacia la equidad requiere:
- Políticas empresariales flexibles, con permisos retribuidos por cuidados.
- Educación en igualdad desde la infancia y la crianza.
- Campañas públicas y mediáticas que visibilicen modelos de masculinidad corresponsables.
- Sensibilización organizacional para fomentar culturas laborales inclusivas.
Innovación con justicia social
La digitalización no puede ser vista como un fin en sí mismo. El verdadero desafío para América Latina es transformar las culturas laborales y sociales para que la innovación tecnológica se traduzca en bienestar, equidad y sostenibilidad.
“Necesitamos modelos de trabajo y de vida que permitan el bienestar y la equidad. La tecnología debe ser una aliada, pero solo si se acompaña de corresponsabilidad y cambios culturales profundos”, concluye la Dra. Hernández Monleón.