La consultoría frente a un mercado más exigente
En un entorno donde las organizaciones demandan resultados medibles, reducción de riesgos y retorno tangible de cada inversión tecnológica, la consultoría empresarial enfrenta un punto de inflexión. La inteligencia artificial (IA) y la analítica avanzada no solo transforman a las compañías, también redefinen el papel de quienes las acompañan en su evolución digital.
Hoy la conversación dejó de centrarse en qué tecnología implementar y se enfoca en cómo esa tecnología impacta la rentabilidad, la eficiencia operativa y la experiencia del cliente. La exigencia es clara: menos discurso, más impacto.
De implementadores a habilitadores estratégicos
Para Jorge Barón, VP de Keyrus LATAM, este cambio elevó el estándar del mercado:
“No basta con ser expertos técnicos. Es necesario entender cómo la tecnología impacta el negocio de nuestros clientes. Hoy desarrollamos consultores capaces de medir el valor real que generan en cada proyecto”.
Las compañías ya no buscan únicamente especialistas en plataformas, sino aliados que conecten datos, inteligencia artificial y estrategia empresarial desde el inicio. La consultoría deja de ser un implementador para convertirse en un habilitador de decisiones estratégicas.
Tres dimensiones clave para generar impacto
De acuerdo con Stephan Samouilhan, CEO de Keyrus Américas, el verdadero valor está en integrar tres pilares:
- Conocimiento profundo del negocio.
- Dominio de los datos.
- Capacidad tecnológica.
Sin esta combinación, la transformación digital se limita a automatización aislada y no se convierte en una ventaja competitiva sostenible.
América Latina: un mercado competitivo en evolución
Lejos de ser un mercado rezagado, América Latina compite hoy en condiciones similares a mercados desarrollados, con empresas que buscan acelerar su evolución digital. Keyrus ha consolidado su crecimiento en sectores como retail, manufactura, energía y servicios financieros, acompañando procesos de madurez en datos e inteligencia artificial con visión de largo plazo.
El modelo de Keyrus combina especialización en datos y analítica avanzada con la flexibilidad de una boutique tecnológica, capaz de integrar experiencias globales y conocimiento local. Esta agilidad permite adaptarse rápidamente a los retos de cada país y cada industria.
El futuro de la consultoría: perfiles híbridos y curiosidad constante
La reinvención también implica transformación interna. Formar perfiles híbridos —con visión técnica y estratégica— es una prioridad.
“Normalmente los profesionales se forman en tecnología o en negocio, pero rara vez en ambos. Nuestro desafío ha sido desarrollar ese perfil combinado”, destaca Barón.
El futuro demandará consultores curiosos, capaces de aprender de manera continua y de traducir innovación en impacto real. La consultoría ya no es un servicio accesorio: es un socio estratégico que convierte datos e IA en decisiones empresariales sostenibles.
Impacto como nuevo estándar
La consultoría en la era de la IA enfrenta una regla definitiva: impacto o irrelevancia. Las empresas que logren conectar datos, inteligencia artificial y visión de negocio serán las que capitalicen esta nueva etapa de competitividad. El compromiso de Keyrus en la región es claro: crecer junto a sus clientes, adaptarse a sus desafíos y convertir la innovación en impacto real.