Rezago tecnológico en medio del relevo político
El 8 de marzo, mientras Colombia elegía el Congreso que acompañará al país hasta 2030, miles de pymes seguían operando sin información financiera en tiempo real. Facturas con errores, cierres mensuales con dudas y decisiones de inversión tecnológica aplazadas reflejan un panorama preocupante: el 37% de las pymes no tiene previsto digitalizarse en 2026.
Madurez digital: una brecha persistente
Según cifras de iNNpulsa Colombia, apenas 4 de cada 10 microempresas han alcanzado un nivel básico de madurez digital. Además, el 36,6% de las pymes destina menos del 10% de su presupuesto anual a tecnología, una cifra que se ha mantenido estable en los últimos tres años.
La visión de Alegra.com
Para Alegra.com, plataforma de gestión empresarial con inteligencia artificial usada por más de 950.000 empresas registradas en Colombia, el patrón es claro:
- Las pymes que integran facturación electrónica ante la DIAN, conciliación bancaria y control de inventarios en un solo sistema ahorran horas de trabajo administrativo.
- La IA categoriza gastos automáticamente, detecta inconsistencias contables y genera reportes en minutos, mejorando la toma de decisiones.
“Mientras algunos empresarios postergan la digitalización, sus competidores avanzan. Esa brecha después es muy difícil de cerrar”, señaló David Sánchez, Head de Producto de Alegra.com.
Digitalización: una decisión empresarial, no política
El Congreso recién elegido llega con una agenda fragmentada, pero para las pymes la señal es clara: la digitalización no depende de reformas ni decretos. Un empresario que conoce su flujo de caja en tiempo real tiene una ventaja concreta sobre uno que lo descubre semanas después, cuando ya no puede actuar.
Impacto en el empleo y la competitividad
Colombia cuenta con más de 1,6 millones de mipymes activas, responsables de cerca del 80% del empleo privado. Si el 37% de ellas termina 2026 sin dar pasos hacia la digitalización, el costo no aparecerá en informes oficiales, pero se reflejará en:
- Clientes perdidos.
- Facturas atrasadas.
- Cierres mensuales con más dudas que respuestas.
La digitalización es hoy un imperativo estratégico para las pymes colombianas. No se trata de esperar señales externas, sino de adoptar herramientas que permitan eficiencia, control financiero y competitividad en un mercado que no espera ciclos políticos.