Un paso decisivo hacia la transformación financiera
Con la publicación del Decreto 0368 de 2026, Colombia establece un modelo obligatorio de Finanzas Abiertas, que exige a bancos e instituciones financieras compartir datos de clientes bajo estándares tecnológicos comunes y con consentimiento explícito. El objetivo: impulsar la innovación, ampliar el acceso a servicios financieros y fomentar la competencia, especialmente para Pymes y poblaciones desatendidas.
Datos bajo control del usuario
El nuevo marco regula que los usuarios mantengan el control total de sus datos, pudiendo autorizar, revocar o supervisar su uso en cualquier momento. La Superintendencia Financiera definirá los estándares comunes para garantizar seguridad, transparencia e interoperabilidad entre los actores del sistema.
El verdadero desafío: interoperabilidad
Aunque la regulación marca un avance, el reto será lograr que los sistemas financieros se conecten como un ecosistema integrado y no como plataformas aisladas. La Fundación Interledger enfatiza que el valor de las Finanzas Abiertas depende de dos factores:
- Interoperabilidad entre instituciones y plataformas.
- Soberanía del usuario sobre sus datos.
“La apertura de datos es una base importante, pero su impacto real depende de que los sistemas puedan conectarse entre sí y que el control permanezca en el usuario”, afirmó Briana Marbury, Presidenta y CEO de la Fundación Interledger.
Internet de las Oportunidades
Este enfoque se alinea con el concepto de “Internet de las Oportunidades”, que visualiza una infraestructura financiera abierta e interconectada, similar a la arquitectura de internet. Protocolos como Interledger (ILP) permiten transferencias de valor entre distintos sistemas financieros, independientemente de la institución o tecnología.
Evidencia internacional: el caso de Brasil
El sistema Pix, en Brasil, es un ejemplo exitoso de interoperabilidad:
- Alcanzó a 71 millones de personas no bancarizadas en sus primeros cuatro años.
- Hoy cuenta con más de 178 millones de usuarios, equivalente al 91% de la población adulta. Su éxito se basó en APIs estandarizadas, gobernanza común y acceso equitativo para bancos, fintechs y comercios.
El lanzamiento del modelo obligatorio de Finanzas Abiertas posiciona a Colombia como un país pionero en la región. La pregunta clave ya no es si los datos estarán disponibles, sino si el ecosistema será capaz de conectarlos de manera interoperable, construyendo una infraestructura financiera abierta, segura y competitiva.