Un entorno de riesgo más dinámico
La décima Encuesta Global de Gestión de Riesgos de Aon (NYSE: AON) revela que las empresas colombianas enfrentan un panorama cada vez más complejo, marcado por:
- Evolución del contexto político y regulatorio.
- Crecimiento económico moderado.
- Volatilidad financiera.
- Avance sostenido de la digitalización.
Este entorno exige enfoques de gestión del riesgo más integrados y prospectivos, donde la resiliencia empresarial se convierte en un habilitador de competitividad.
Ranking de riesgos en Colombia vs global
Los riesgos más relevantes identificados en Colombia difieren de los globales:
Colombia
- Riesgo político.
- Cambios regulatorios o legislativos.
- Riesgo de flujo de caja o liquidez.
- Ciberataques o filtración de datos.
- Interrupción del negocio.
Global
- Cambios regulatorios o legislativos.
- Interrupción del negocio.
- Ciberataques/filtración de datos.
- Desaceleración económica.
- Aumento de la competencia.
Madurez en la gestión del riesgo
El estudio evidencia avances importantes en Colombia:
- 80,4% de las organizaciones cuenta con un departamento formal de gestión de riesgos y seguros.
- 70,4% tiene políticas de supervisión establecidas por junta directiva o comité.
- Solo el 2% no cuenta con lineamientos, lo que refleja una creciente institucionalización de estas prácticas.
Riesgos futuros que preocupan a los líderes
De cara a los próximos años, los riesgos más relevantes para las empresas colombianas son:
- Riesgo político.
- Ciberataques o filtración de datos.
- Cambios regulatorios o legislativos.
- Flujo de caja o riesgos de liquidez.
- Inteligencia artificial (IA).
Estrategias de resiliencia empresarial
Para enfrentar este entorno, las organizaciones están invirtiendo en:
- Infraestructura más robusta.
- Planes de continuidad del negocio.
- Tecnologías de monitoreo y análisis de datos.
- Esquemas de transferencia de riesgo como coberturas paramétricas y modelos de protección financiera.
La encuesta de Aon confirma que las empresas en Colombia avanzan hacia una gestión de riesgos más madura, pero enfrentan desafíos crecientes en ciberseguridad, regulación y liquidez. La clave estará en combinar anticipación, innovación aseguradora y resiliencia operativa para convertir la complejidad en una ventaja competitiva.