Un mecanismo transitorio para fortalecer el control tributario
El pasado 27 de marzo de 2026, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) presentó un nuevo proyecto de resolución que establece un mecanismo transitorio de regularización voluntaria para empresas que han incumplido la obligación de facturar electrónicamente en Colombia.
La medida permite reportar operaciones no facturadas mediante el código especial de contingencia 20-REG, en el marco del Decreto 0240 de 2026, abriendo una ventana para subsanar omisiones sin recurrir de inmediato a procesos sancionatorios.
Principales puntos del proyecto
De acuerdo con Alejandro Silva, gerente general de Sovos Saphety, este proyecto refleja una evolución del modelo de control tributario hacia esquemas más estructurados y trazables. Entre los aspectos clave se destacan:
- Regularización voluntaria de incumplimientos: oportunidad de corregir errores pasados.
- Nuevo tipo de operación (20-REG): ajustes tecnológicos para reportar operaciones omitidas.
- Mayor trazabilidad para la DIAN: visibilidad sobre transacciones previamente no reportadas.
- Señal de mayor exigencia futura: anticipa controles más estrictos frente a incumplimientos.
Oportunidades para las empresas
Según Sovos Saphety, la iniciativa ofrece beneficios estratégicos:
- Regularización sin sanciones inmediatas, reduciendo contingencias fiscales.
- Impulso a la transformación digital, con adopción de soluciones más robustas.
- Mejora en trazabilidad y control interno, fortaleciendo la transparencia operativa.
- Preparación para un entorno más exigente, con mayor fiscalización continua.
“Estamos viendo una transición hacia esquemas en los que la DIAN no solo regula, sino que valida y cruza información de forma permanente. Esto cambia completamente la lógica del cumplimiento tributario en el país”, señaló Silva.
Riesgos y desafíos
La implementación también plantea retos para las compañías:
- Actualización de sistemas para soportar nuevos tipos de operación.
- Mayor exposición a procesos de fiscalización.
- Posibles impactos reputacionales por incumplimientos previos.
- Dependencia de mecanismos excepcionales en lugar de procesos estructurados.
El proyecto de resolución de la DIAN no debe entenderse únicamente como un mecanismo de corrección, sino como una señal clara del modelo de control tributario hacia el que avanza Colombia: más automatizado, preventivo y con menor tolerancia a errores operativos. Las empresas que fortalezcan sus sistemas de facturación electrónica y adopten procesos integrados estarán mejor preparadas para enfrentar este nuevo entorno regulatorio