El desafío global del plástico
El problema de los plásticos ha adquirido relevancia mundial por su longevidad y presencia en todos los ecosistemas. La OCDE advirtió que la demanda y generación de residuos plásticos seguirá creciendo hacia 2060 si no se implementan cambios estructurales, incrementando costos ambientales y financieros.
En este contexto, las soluciones de reciclaje y reutilización se han convertido en pilares de la innovación sostenible.
ReNew™: circularidad aplicada de forma sencilla
Kimberly-Clark creó el programa ReNew™, que extiende la vida útil de los dispensadores mediante recolección, reacondicionamiento y reciclaje.
“El programa ReNew opera de una forma muy sencilla: retiramos los dispensadores de clientes antiguos y actuales, los desinfectamos, restauramos su apariencia y realizamos reparaciones funcionales. Los dispensadores vuelven a ser instalados, y lo que no se reutiliza, lo reciclamos”, explica José Toledo, Gerente de Sostenibilidad para Latinoamérica en Kimberly-Clark.
Impacto medible en la región
Los resultados son contundentes:
- Más de 25.000 dispensadores reacondicionados cada año en Latinoamérica.
- 38 toneladas de plástico reutilizadas.
- 46 toneladas de plástico recicladas, transformadas en nuevos recursos.
Casos destacados
- Perú: desde 2022 se han recuperado más de 37.000 dispensadores; 22.634 reacondicionados y 21.511 reinstalados. Partes de más de 26.707 dispensadores fueron transformadas en material reciclado.
- Colombia: en 2025 se recuperaron más de 22.200 dispensadores de toallas de papel y jabón, equivalente a 33,31 toneladas de plástico que no llegaron a rellenos sanitarios.
- Centroamérica: más de 11.000 dispensadores recuperados en 2025, equivalente a 16,93 toneladas de plástico evitadas en rellenos sanitarios.
Circularidad como cultura empresarial
ReNew™ no solo es un testimonio de sostenibilidad para Kimberly-Clark, sino que también impulsa a las compañías que se acogen a esta iniciativa a crear una cultura enfocada en la circularidad y en los objetivos de Cero Residuos.
En un entorno donde los recursos escasean y los riesgos ambientales son cada vez más complejos, las organizaciones que rediseñan sus sistemas para mantener el valor en movimiento reducen impactos y fortalecen su resiliencia de forma sostenible.