Volatilidad cambiaria en el cierre de 2025
El año 2025 terminó con un mercado cambiario altamente volátil. Aunque el dólar inició la jornada en COP 3.757, su comportamiento reflejó la sensibilidad frente a las decisiones de la Reserva Federal y al contexto económico local. La incertidumbre global y los ajustes monetarios marcaron el ritmo de las últimas semanas del año.
2026: un escenario más incierto
Las proyecciones para 2026 anticipan un dólar moviéndose en rangos más altos, entre COP 4.000 y COP 4.100, en un entorno de:
- Tensiones geopolíticas.
- Ajustes monetarios internacionales.
- Escenario electoral colombiano, históricamente amplificador de la volatilidad.
En este contexto, el dólar se consolida como una herramienta estratégica para la gestión del patrimonio, y la diversificación en divisas deja de ser una reacción puntual para convertirse en un pilar de las finanzas personales y empresariales.
Diversificación como estrategia financiera
Acceder a divisas en momentos de relativa calma cambiaria permite mitigar riesgos y evitar decisiones impulsivas en picos de volatilidad. Para 2026, contar con alternativas para ahorrar y movilizar recursos en distintas monedas será cada vez más relevante.
Las soluciones digitales ganan protagonismo al facilitar el acceso al dólar y ofrecer incentivos para mantener ahorros en esta moneda. Fintechs como Littio han incorporado funcionalidades que permiten obtener recompensas en dólares de hasta 12 % E.A. por periodos de 90 días, sin montos mínimos ni compromisos de permanencia.
Educación financiera y acceso digital
El comportamiento del dólar ha puesto sobre la mesa la importancia de fortalecer la educación financiera y contar con herramientas digitales que faciliten la gestión de recursos en distintas divisas.
La posibilidad de operar en diferentes monedas deja de ser exclusiva de grandes inversionistas y se consolida como una alternativa cada vez más presente en las decisiones financieras de las personas.
Un año para decisiones inteligentes
El inicio de 2026 exige estrategias de diversificación, educación y uso de herramientas digitales que permitan enfrentar la volatilidad cambiaria con mayor resiliencia. El dólar, más que un indicador, se convierte en un aliado clave para proteger el patrimonio y planificar un futuro financiero estable.