Una integración que transforma el recaudo empresarial
En un país donde la factura electrónica ya es predominante, Carvajal Digital procesa más de 60 millones de facturas al mes y se consolida como uno de los principales habilitadores del ecosistema. En este contexto, la compañía anunció una alianza con la fintech Kamin para integrar este volumen a pagos inmediatos con Bre-B, reduciendo el recaudo empresarial de días a segundos.
Factura electrónica como punto de pago
La alianza convierte la factura en un punto de recaudo en tiempo real, conectando uno de los mayores ecosistemas de facturación del país con la infraestructura de pagos inmediatos de Bre-B. Esto significa que una factura puede convertirse en liquidez en cuestión de segundos, ofreciendo ventajas tanto para el emisor como para el pagador:
- Conciliaciones en segundos.
- Mayor visibilidad del flujo de caja.
- Reducción de reprocesos y fricción operativa.
“Estamos integrando la factura electrónica con el pago en un solo flujo, lo que permite a las empresas tener control directo sobre su recaudo y liquidez”, señaló Óscar Botello, director general de Carvajal Digital.
Kamin: pagos inmediatos con crecimiento acelerado
Por su parte, Kamin ya procesa millones de transacciones sobre canales inmediatos y crece a tasas superiores al 30% mensual. “Las empresas necesitan pasar de procesos fragmentados a decisiones en tiempo real. Esta alianza convierte el recaudo en una herramienta activa de gestión financiera”, afirmó Rodrigo León, CEO de Kamin.
Impacto en la competitividad empresarial
El modelo elimina restricciones del recaudo tradicional, como la dependencia de cuentas únicas o llaves específicas, y habilita múltiples puntos de recepción de pagos con acceso inmediato a los recursos. Para las empresas, esto significa acortar drásticamente el tiempo entre la venta y la disponibilidad del dinero, mientras que los pagadores optimizan tiempos y procesos, mejorando la experiencia de pago.
Bre-B: la velocidad del dinero
La infraestructura Bre-B permite operaciones de hasta 1.000 UVB por transacción (equivalentes a $12,1 millones en 2026), con llaves asociadas a documentos, celulares, correos electrónicos o códigos de establecimiento. Más que una integración tecnológica, esta alianza representa un salto hacia la velocidad del dinero, llevando los pagos inmediatos al corazón del negocio empresarial.