Un ecosistema fintech en expansión
Con más de 410 fintech locales y cerca de 678 empresas operando en el mercado, Colombia se consolida como el tercer ecosistema fintech más grande de América Latina, después de Brasil y México. El sector proyecta ingresos superiores a US$3.500 millones para 2025, impulsados principalmente por soluciones de pagos digitales y crédito digital, que concentran más del 70% de las compañías.
Orangepill: arquitectura financiera programable
La plataforma tecnológica Orangepill desarrolla una infraestructura financiera programable que permite:
- Integrar múltiples proveedores de pago.
- Conectar billeteras digitales.
- Automatizar operaciones financieras en un mismo entorno operativo.
“Colombia está viviendo una transformación profunda en su infraestructura financiera. El desarrollo de sistemas de pagos instantáneos y la aceleración de las fintech crean un entorno ideal para construir nuevas capas tecnológicas que permitan a las empresas programar, automatizar y orquestar sus operaciones financieras”, afirmó Tomislav Bišćan, fundador de Orangepill.
Fundador con experiencia en pagos en tiempo real
Bišćan, ingeniero y ex-CTO de Minka, lideró el desarrollo de TransfiYa, el primer sistema de pagos en tiempo real de América Latina. Con Orangepill, busca resolver desafíos estructurales como:
- Dependencia de un único proveedor de pagos.
- Fragmentación tecnológica entre billeteras digitales y sistemas de procesamiento.
- Dificultad para operar en entornos multi-merchant o integrar nuevos rieles financieros locales.
Beneficios para plataformas digitales
La solución de Orangepill permite a marketplaces, superapps, fintech y comercios electrónicos:
- Reducir la dependencia tecnológica.
- Mejorar la resiliencia operativa.
- Optimizar procesos de conciliación y tesorería.
- Habilitar tokenización y activos financieros programables.
Presencia internacional y tendencias emergentes
Actualmente, Orangepill atiende clientes en Croacia, Reino Unido, España y varios países de América Latina, incluyendo México, Colombia, Bolivia, Costa Rica y Perú. En paralelo, la nueva infraestructura financiera impulsa modelos emergentes como:
- Pagos conversacionales, iniciados desde canales de mensajería.
- Automatización financiera, con transacciones gestionadas por interfaces inteligentes.
“El futuro del dinero será programable y operará en múltiples rieles financieros. Las empresas necesitarán controlar cómo, cuándo y hacia dónde se mueve el dinero dentro de sus plataformas”, concluyó Bišćan. Colombia se posiciona como un mercado estratégico para la innovación financiera, donde la infraestructura programable permitirá mayor eficiencia, flexibilidad y competitividad en la economía digital.