Gen Z: una generación que redefine el consumo financiero
La Generación Z (Gen Z), nacida entre 1997 y 2012, está transformando la forma en que se toman las decisiones financieras en Latinoamérica. Crecidos en un entorno digital, estos jóvenes integran sus intereses personales —viajes, bienestar y experiencias auténticas— con la elección de sus productos financieros.
Viajar como estilo de vida
Para la Gen Z, viajar ya no es un lujo ocasional, sino una extensión natural de su estilo de vida. Escapadas cortas, destinos compartibles en redes sociales y opciones ajustadas a presupuestos flexibles son parte de su cotidianidad. Según el informe global “De Estadios a Spas” de Collinson International, el 77% de los jóvenes latinoamericanos afirma que sus intereses de viaje influyen directamente en la elección de su tarjeta de crédito.
Beneficios que generan valor y fidelidad
Los beneficios de viaje no solo mejoran la experiencia, también fortalecen la relación con las entidades financieras:
- 55% de los jóvenes con beneficios de viaje se sienten más valorados por su banco.
- 45% asegura que estos beneficios los motivan a usar más su tarjeta en gastos diarios.
Esto demuestra que los programas de beneficios son percibidos como reconocimiento y acompañamiento, más allá de un simple extra.
Bienestar y deporte como motores de decisión
El bienestar se ha consolidado como una razón constante para viajar:
- 57% viaja para relajarse o desconectarse, reflejando la importancia del descanso y la salud mental.
- 46% viaja motivado por eventos deportivos, convirtiendo la pasión por un equipo o disciplina en motor de movilidad y consumo.
Tendencias en Colombia
En el mercado colombiano, la tendencia es clara:
- 67% de los jóvenes sin tarjeta con beneficios de viaje está interesado en adquirirla.
- 65% de quienes cuentan con beneficios de viaje fueron influenciados por intereses deportivos y de bienestar.
- 60% prioriza viajes de bienestar, mientras que el 25% combina bienestar y deporte.
La Gen Z colombiana busca coherencia más que lujo: si un medio de pago facilita lo que quieren vivir —viajar más, gastar mejor— lo adoptan; si no, lo reemplazan sin dudarlo.
Conclusión: una generación que integra finanzas y estilo de vida
Las decisiones financieras de la Gen Z están profundamente ligadas a sus expectativas de movilidad, bienestar y experiencias auténticas. Para las instituciones financieras, entender esta lógica es indispensable para conectar con los jóvenes y anticipar el futuro del consumo en Latinoamérica.