La logística como factor estratégico de competitividad
En Ecuador, los sectores de comercio y transporte representan más del 35 % del PIB, según el INEC. En este contexto, la eficiencia operativa dejó de ser un atributo deseable para convertirse en una condición indispensable de competitividad. Sin embargo, es también uno de los segmentos más expuestos a la presión de costos.
De acuerdo con el Banco Central del Ecuador y la Cámara Nacional de Transporte, las actividades de transporte y almacenamiento pueden representar entre el 6 % y el 20 % de los costos totales de una empresa, dependiendo del sector. A ello se suman variables críticas como la volatilidad del precio del combustible, la congestión urbana y un consumidor cada vez más exigente en entregas rápidas, precisas y trazables.
El primer trimestre: el momento decisivo
El inicio del año es clave porque en el primer trimestre se definen presupuestos, contratos y modelos operativos. Una planificación deficiente arrastra ineficiencias durante todo el ejercicio fiscal, mientras que una estrategia estructurada desde enero permite construir una base eficiente, controlada y escalable.
Errores frecuentes en la planificación logística
- Subestimación de picos de demanda.
- Ignorar variables externas como alzas del combustible o restricciones de movilidad.
- Persistencia de procesos manuales que limitan visibilidad y control.
Estas decisiones pueden traducirse en sobrecostos acumulativos que afectan la rentabilidad anual.
Beneficios de una logística basada en datos
Según Drivin, empresa especializada en soluciones tecnológicas para la gestión logística, integrar analítica avanzada y datos en tiempo real ofrece ventajas como:
- Mayor control y visibilidad de la operación.
- Reducción sostenida de costos logísticos.
- Mejora en niveles de servicio y cumplimiento de entregas.
- Capacidad de adaptación ante cambios en la demanda o el entorno.
- Mayor confiabilidad frente al cliente final.
De lo operativo a lo estratégico
La diferencia radica en el enfoque: mientras el modelo tradicional se apoya en la experiencia y decisiones correctivas, la logística inteligente integra algoritmos y simulación de escenarios para anticipar riesgos y tomar decisiones preventivas.
Optimizar rutas, asignar flotas estratégicamente, reducir tiempos improductivos y mejorar la trazabilidad permite disminuir costos asociados a combustible, horas extra y entregas fallidas. Implementar estas medidas desde el primer trimestre genera ahorros tangibles y acumulativos.
Resiliencia y rentabilidad desde la logística
En un entorno donde la competitividad se mide en eficiencia y capacidad de respuesta, la logística dejó de ser una función operativa para convertirse en una decisión estratégica de negocio.
Las organizaciones que integran datos, tecnología y analítica desde el inicio del año no solo optimizan costos, sino que fortalecen su resiliencia, elevan su nivel de servicio y construyen relaciones de confianza con el mercado.
Drivin acompaña a las empresas ecuatorianas en este proceso, impulsando una logística más inteligente, rentable y sostenible, donde cada decisión esté respaldada por información y cada kilómetro recorrido contribuya directamente a la rentabilidad del negocio.