Enero, el mes más retador para las finanzas empresariales
El inicio de año representa uno de los mayores desafíos financieros para las empresas colombianas. Enero concentra simultáneamente el arrastre de obligaciones de diciembre, el pago de nómina, compromisos con proveedores y las primeras cargas tributarias del calendario fiscal, en un contexto donde los tiempos de cobro suelen extenderse entre 60 y 90 días.
En este escenario, contar con una lectura clara del flujo de ingresos y egresos permite evitar improvisaciones y ganar control desde el arranque.
“Enero no tiene que vivirse desde la urgencia. Es el momento ideal para revisar cómo entra y sale el dinero. Desde IRIS acompañamos a los empresarios para que la liquidez se convierta en una decisión estratégica, anticipando capital con agilidad y bajo criterios responsables”, explica Alejandro Verswyvel Gutiérrez, presidente de IRIS, compañía de financiamiento vigilada por la Superintendencia Financiera de Colombia.
Cinco claves para iniciar el año con orden y liquidez
1. Revisar ingresos y gastos del primer trimestre
Tener claridad sobre lo que se espera recibir y pagar en los próximos meses permite tomar decisiones con información real y anticiparse a posibles desajustes.
2. Organizar el calendario de pagos
Planear con anticipación la nómina, los compromisos con proveedores y las obligaciones tributarias ayuda a reducir tensiones operativas y cuidar la liquidez.
3. Separar las finanzas del negocio y las personales
Este paso facilita el control financiero, mejora la trazabilidad de los recursos y fortalece la toma de decisiones. Con herramientas como la Cuenta Empresarial IRIS, las compañías pueden operar con eficiencia y autonomía: pagos, ahorro programado, recaudos, gestión de usuarios y conciliación desde un solo portal.
4. Hacer seguimiento a los tiempos de cobro
Saber cuándo entra el dinero es tan importante como saber cuánto se factura. Entender los plazos reales de cobro permite planear mejor el capital de trabajo y reducir riesgos de liquidez.
5. Apoyarse en soluciones de liquidez con acompañamiento experto
Herramientas como el factoring de IRIS, que permite anticipar el valor de las facturas, ofrecen margen de maniobra para cumplir con nómina y proveedores sin comprometer la estabilidad financiera. El crédito empresarial, por su parte, se convierte en un complemento para gestionar picos de caja y acompañar el crecimiento.
Liquidez como estrategia, no como urgencia
En conjunto, estas soluciones permiten reducir la presión de los ciclos de cobro, mantener continuidad operativa y tomar decisiones con mayor previsibilidad.
“La liquidez no es solo tener dinero disponible, sino entender cuándo entra y cuándo sale. Cuando las empresas alinean su planeación al comportamiento real de su caja, pueden anticiparse y ganar control sobre su operación”, agrega Verswyvel.
Más que un inicio, enero es una oportunidad para sentar bases sólidas. Las empresas que priorizan el orden financiero desde el primer mes del año avanzan con mayor tranquilidad y control durante los siguientes 12 meses.