La presión sobre las áreas de tecnología
Más del 70 % de las organizaciones seguirá dependiendo de sistemas heredados durante los próximos 7 a 10 años, incluso mientras adoptan arquitecturas cloud-native y soluciones de inteligencia artificial (IA). Este escenario plantea un dilema para los CIOs: ¿cómo innovar con rapidez sin poner en riesgo la continuidad operativa, la seguridad y el control de costos?
Los sistemas core —ERP, CRM, plataformas transaccionales y desarrollos a la medida— continúan siendo el corazón operativo en sectores como banca, telecomunicaciones, retail y servicios. No desaparecerán en el corto plazo, por lo que el reto ya no es reemplazarlos, sino integrarlos de forma inteligente con nuevas capacidades digitales.
Modernización progresiva: construir sobre lo que funciona
“Muchas organizaciones han demostrado que es posible modernizar sin borrar lo que ya funciona. Se trata de construir sobre la base existente sin generar fricción en la operación diaria”, afirma Óscar Velásquez, gerente general de Konecta Colombia.
Uno de los errores más comunes es abordar la innovación como iniciativas desconectadas: nuevos canales digitales, automatización aislada o pilotos de IA independientes. El resultado suele ser una arquitectura fragmentada, duplicidad de esfuerzos y dificultades para escalar.
Por ello, cada vez más áreas de IT optan por estrategias de modernización progresivas, enfocadas en extraer mayor valor de las plataformas críticas, incorporando capacidades como:
- Automatización inteligente para reducir tiempos y costos.
- Analítica avanzada para mejorar la toma de decisiones.
- IA aplicada para optimizar procesos y experiencias de cliente.
Innovación sostenible: más allá de la tecnología
La innovación sostenible no depende solo de implementar tecnología de punta. Requiere:
- Estrategias ágiles que conecten diseño de servicio, integración tecnológica y optimización continua.
- Acompañamiento experto que garantice estabilidad y eficiencia en la operación.
- Visión integral que abarque desde la experiencia del cliente hasta la transformación de extremo a extremo.
“Implementar nuevas tecnologías puede ser relativamente rápido; integrarlas con sistemas heredados y operarlas de forma estable es donde realmente se define el éxito”, concluye Velásquez.
Equilibrio entre legado y futuro digital
Para los CIOs, la prioridad estratégica es proteger las inversiones existentes mientras habilitan nuevas capacidades digitales con impacto medible. Alcanzar este equilibrio exige aliados capaces de entender tanto los entornos legacy como las tecnologías emergentes, y de traducir esa integración en resultados concretos para el negocio.