Crecimiento del ecosistema emprendedor
El emprendimiento en Colombia atraviesa un momento de alta actividad. Durante el primer semestre de 2025 se registraron 173.907 nuevas empresas, un crecimiento del 1,9 % frente al mismo periodo de 2024, según cifras de Confecámaras basadas en el Registro Único Empresarial y Social (RUES).
Actualmente, el país cuenta con más de 1,56 millones de empresas formales activas, de las cuales cerca del 94 % son micro y pequeñas empresas, según el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. Este segmento concentra gran parte del dinamismo empresarial, pero también enfrenta mayores desafíos en organización administrativa, control financiero y cumplimiento normativo.
El reto no es crear empresa, es consolidarla
Formalizar un negocio, ya sea como Persona Natural o SAS, es un paso clave en el proceso emprendedor. Sin embargo, la experiencia demuestra que la formalización sin estructuras claras de gestión no garantiza sostenibilidad.
La formalidad inteligente se posiciona como un factor estratégico que va más allá del cumplimiento fiscal, permitiendo:
- Acceso a información clara y decisiones basadas en datos.
- Fortalecimiento de relaciones con clientes, proveedores y aliados financieros.
- Mayor competitividad en el mercado.
Digitalización y herramientas para la formalidad
La adopción de documentos electrónicos como facturación electrónica, nómina electrónica, documento soporte y RADIAN se ha convertido en una oportunidad para profesionalizar la operación de los negocios. Estas herramientas permiten:
- Optimizar procesos administrativos.
- Mejorar el control del flujo de caja.
- Facilitar el acceso a alternativas de liquidez.
“La formalidad no debe entenderse como una carga, sino como una ventaja competitiva. Cuando los emprendedores cuentan con información clara y procesos organizados desde el inicio, pueden concentrarse en crecer con mayor tranquilidad y visión de largo plazo”, afirma Caren Contreras, gerente de marca y experiencia de Facturatech.
Formalidad como ventaja competitiva
El emprendimiento continúa siendo un motor económico clave en Colombia. El desafío ahora es reducir la mortalidad empresarial y consolidar proyectos con bases sólidas, apoyados en la formalidad y la digitalización. La clave está en que los emprendedores entiendan la formalidad no solo como un requisito legal, sino como una herramienta estratégica para crecer de manera sostenible.