La confianza digital como ventaja competitiva
Privacidad: de requisito legal a estrategia empresarial
En 2026, la protección de datos personales entra en una etapa de madurez. La privacidad deja de ser únicamente un requisito normativo y se convierte en una preferencia del usuario y un elemento estratégico para la innovación digital y el crecimiento empresarial.
De acuerdo con Certena, este cambio responde a regulaciones más exigentes, usuarios más conscientes de los riesgos y ecosistemas digitales que solo pueden escalar si existe control, trazabilidad y consentimiento verificable.
«La confianza deja de ser implícita y se vuelve medible. Las empresas deben demostrar control real sobre los datos y ofrecer experiencias de privacidad claras, simples y revocables», explica Nathalia Landeta, CEO de Certena.
Tendencias que marcarán la agenda de datos en 2026
Regulación y operatividad
- En Colombia avanza un proyecto de ley para modernizar la Ley 1581 de 2012, alineándola con estándares internacionales como el RGPD europeo.
- Europa impulsa el Omnibus Digital, que busca coherencia entre regulación de datos y legislación sobre IA.
- En Estados Unidos, el desarrollo sigue fragmentado y liderado por los estados, con foco en la privacidad del consumidor.
Open Banking y confianza del usuario
El principal desafío del Open Banking en Colombia no es tecnológico, sino de confianza.
- El 62 % de los usuarios teme que sus datos se usen para fines distintos a los autorizados.
- El 43 % teme no poder revocar el acceso fácilmente. La gestión del consentimiento se consolida como infraestructura crítica del ecosistema financiero abierto.
Menos datos, más control
Las empresas buscan reducir riesgos con prácticas como:
- Minimización y tokenización de datos.
- Trazabilidad de accesos.
- Gestión centralizada del consentimiento como single source of truth.
«La privacidad se incorpora desde el diseño. La diferencia está en demostrar quién accede a los datos, bajo qué autorización y con qué propósito», comenta Felipe Uribe, cofundador de Certena.
Identidad digital y biometría
La autenticación evoluciona hacia modelos dinámicos y contextuales. Sin embargo, el uso de datos biométricos plantea riesgos estructurales por su carácter único y permanente. «Su tratamiento seguirá siendo excepcional y sujeto a garantías reforzadas de transparencia y control», advierte Luis Miguel Bevilacqua, CTO de Certena.
IA, educación y privacidad como ventaja competitiva
La inteligencia artificial se consolida como aliada para identificar riesgos y mejorar la experiencia del usuario, pero requiere gobernanza y consentimiento verificable. La educación digital es clave: hoy solo el 31 % de las personas reconoce el concepto de Open Finance, pero la disposición a compartir datos aumenta cuando se explican beneficios concretos.
«En 2026, la privacidad se convierte en una ventaja competitiva real. El usuario comparte datos si recibe valor y puede apagar el interruptor cuando quiera», concluye Landeta.
Confianza como motor de crecimiento
La gestión de datos en 2026 estará marcada por un equilibrio entre regulación, innovación tecnológica y expectativas del usuario. Las empresas que integren privacidad desde el diseño, fortalezcan la educación digital y construyan confianza medible no solo cumplirán la normativa: crecerán con resiliencia y ventaja competitiva en el ecosistema digital.