Dos fuerzas que redefinen el futuro de los pagos
La digitalización del comercio global está impulsando una competencia estratégica en América Latina: pagos en tiempo real (RTP) y stablecoins. Según ACI Worldwide, ambas tecnologías están acelerando la inclusión financiera y el crecimiento económico en la región, configurando un nuevo panorama de pagos más ágil, seguro y diversificado.
Pagos en tiempo real: crecimiento exponencial
Los pagos inmediatos han ganado un impulso significativo en la región. El informe Prime Time for Real-Time de ACI proyecta que las transacciones globales en tiempo real superarán los 575.000 millones para 2028, representando casi un tercio de todos los pagos electrónicos.
- En Colombia, el sistema Bre-B, implementado por el Banco de la República y ACI, ya cuenta con más de 33 millones de usuarios y cerca de 254 millones de transacciones desde su lanzamiento en octubre de 2025.
- En Brasil, el sistema PIX superará los 89 mil millones de pagos en tiempo real para 2028, posicionando al país entre los tres principales mercados globales junto con India y China.
- En México, el crecimiento también es acelerado, consolidando al país como potencia regional en RTP.
Más allá de la velocidad, los pagos en tiempo real generan impactos sociales y económicos. Un estudio de ACI y el Centre for Economics and Business Research (Cebr) revela que la adopción de RTP está vinculada a una mayor inclusión financiera, especialmente entre jóvenes, mujeres y grupos de bajos ingresos. En cinco mercados emergentes, estos sistemas podrían generar hasta 199,7 mil millones de dólares en beneficios económicos para 2028.
Stablecoins: solución a fricciones estructurales
En paralelo, las stablecoins están ganando terreno en Latinoamérica al resolver problemas críticos:
- Tarifas de remesas superiores al 5 %.
- Tiempos de compensación que pueden tardar días.
- Alta volatilidad monetaria que erosiona el poder adquisitivo.
Diseñadas para mantener un valor estable al estar respaldadas por activos de reserva, las stablecoins ofrecen predictibilidad y confianza en las transacciones digitales. Según McKinsey, su circulación se ha duplicado en los últimos 18 meses, mientras que los avances regulatorios en EE. UU. y Europa han legitimado su uso y acelerado su adopción.
“Las stablecoins están pasando rápidamente de un potencial marginal a un uso generalizado. Tienen éxito cuando resuelven problemas del mundo real, especialmente en regiones con monedas inestables o infraestructura financiera limitada”, explicó Mauricio Fernández, director para Sudamérica de ACI Worldwide.
Desafíos y oportunidades
A pesar de su crecimiento, las stablecoins enfrentan retos como:
- Problemas de interoperabilidad.
- Incertidumbre regulatoria.
- Integración con sistemas domésticos de pago.
Su adopción masiva dependerá de la capacidad de construir infraestructura colaborativa y de integrarlas de forma segura en los marcos de pago existentes.
Un futuro de coexistencia
“En América Latina, la competencia entre pagos en tiempo real y monedas digitales no es teórica: ya está transformando la forma en que se mueve el valor dentro de las economías y a través de las fronteras”, agregó Fernández.
La visión de ACI Worldwide es clara: el futuro de los pagos no consiste en elegir un único ganador, sino en habilitar estabilidad, confiabilidad y elección. Con su infraestructura capaz de soportar múltiples rieles de pago, ACI está preparada para facilitar esta evolución de manera segura y a escala.
Latinoamérica en la vanguardia de la innovación financiera
América Latina está bien posicionada para beneficiarse de estos avances. La coexistencia de pagos en tiempo real y stablecoins promete transformar el sistema financiero regional, impulsando la inclusión, la competitividad y la resiliencia económica en un entorno global cada vez más digital.