Un nuevo escenario regulatorio en Colombia
El avance de las finanzas abiertas obligatorias en Colombia marca un antes y un después para las empresas que operan en el país. La Circular 004 de 2024 de la Superintendencia Financiera y el Decreto 0368 de 2026 consolidaron el principio de habeas data, estableciendo que ningún dato puede ser compartido sin la autorización explícita del usuario.
Este contexto redefine la manera en que las organizaciones gestionan, comparten y protegen la información, convirtiendo la gestión del consentimiento y la trazabilidad en capacidades críticas para la operación y la confianza del cliente.
“Actualmente, no basta con cumplir la regulación; las empresas deben demostrar quién accede a los datos, bajo qué autorización y con qué propósito. La gestión del consentimiento se ha convertido en una capacidad clave para la operación del negocio y la confianza del cliente”, explica Nathalia Landeta, CEO y fundadora de Certena.
Cinco claves para enfrentar el desafío
- Consentimiento como base del negocio: debe ser claro, específico y verificable. Cada dato utilizado debe contar con autorización válida y alineada con su propósito.
- Trazabilidad obligatoria: registrar quién accede a los datos, cuándo y para qué, permite cumplir con la regulación y responder ante incidentes o auditorías.
- Experiencia de privacidad: ofrecer mecanismos simples y efectivos de revocación de accesos devuelve el control al usuario y reduce la desconfianza.
- Seguridad y cifrado: más allá de la protección técnica, las empresas deben demostrar modelos de gestión de datos robustos, auditables y confiables.
- Ir más allá del cumplimiento: integrar cumplimiento, operación y experiencia de usuario en tiempo real convierte la gestión del consentimiento en infraestructura crítica del negocio.
Cumplimiento como ventaja competitiva
Para Certena, este nuevo panorama redefine el cumplimiento como una capacidad integrada a la operación. Su modelo propone gestionar el consentimiento de forma centralizada, garantizar la trazabilidad de los datos y alinear la privacidad con la experiencia del usuario.
“Las finanzas abiertas no dependen únicamente de la tecnología o la regulación, sino de la capacidad de las empresas para operar con transparencia y control. El reto está en transformar el cumplimiento en una ventaja competitiva basada en la confianza”, concluye Landeta.
Confianza como motor de crecimiento
El reto para las empresas en Colombia no es solo cumplir con la regulación, sino convertir la gestión de datos en confianza. En un entorno marcado por la desconfianza y el fraude digital, las organizaciones que logren demostrar transparencia y control en tiempo real estarán mejor posicionadas para competir en el modelo de Open Finance.