Un mercado en transformación
A pesar de la inflación y la presión sobre el gasto, los productos premium y super premium continúan creciendo a nivel mundial. Según el más reciente estudio de NielsenIQ (NIQ), en 2025 los bienes premium aumentaron un 8 % en unidades vendidas y un 10 % en valor, mientras que los super premium crecieron un 6 % en unidades y un 8 % en ingresos frente a 2024.
Este comportamiento refleja que el consumidor actual compra menos por impulso y más por intención, evaluando qué valor real aporta cada producto a su vida y cómo puede mejorarla.
El nuevo consumidor colombiano
El consumidor en Colombia ha adoptado hábitos más racionales y conscientes:
- 52 % compra solo lo que sabe que utilizará para evitar desperdicios.
- 41 % prepara listas de compra con anticipación.
- 40 % pasa más tiempo en casa para gastar menos.
Sin embargo, esta cautela no ha frenado la disposición a pagar más por productos que justifican su precio mediante beneficios tangibles como calidad, bienestar, sostenibilidad o conveniencia.
Premium: de lujo aspiracional a valor cotidiano
Los productos premium ya no compiten por precio, sino por relevancia y accesibilidad. Se integran de forma natural a la vida diaria, ofreciendo soluciones claras en momentos específicos:
- Bienestar personal.
- Indulgencia accesible.
- Cuidado del hogar más eficiente.
- Experiencias mejoradas en casa.
El consumidor puede optar por alternativas económicas en productos funcionales, pero elegir premium en categorías donde la experiencia, el impacto personal o el beneficio emocional pesan más.
Claves del valor agregado en el mercado premium
Según Mario Felipe Osorio, SA&I Specialty Seller Leader Andean en NielsenIQ, el concepto de valor agregado cambió significativamente:
“Hoy las marcas premium no se definen por el precio o el posicionamiento histórico, sino por su capacidad de entregar beneficios tangibles y relevantes que convenzan al consumidor.”
Las marcas que logran mantener un crecimiento sostenido son aquellas que invierten en:
- Diferenciación real: formatos diseñados para ocasiones específicas.
- Innovación práctica: soluciones que simplifican la vida del consumidor.
- Rediseños estratégicos: elevar la percepción del producto.
- Narrativas con propósito: transmitir confianza y coherencia entre lo prometido y lo entregado.
Premium como motor de competitividad
El crecimiento de los productos premium demuestra que la oportunidad no está en convencer al consumidor de gastar más, sino en entender dónde, cuándo y por qué está dispuesto a pagar más. En un mercado cada vez más racional y consciente, las marcas que logren construir valor consistente y relevante serán las que sostengan su participación y competitividad.